La cabeza cubierta mientras los píes se empapan.
Ayer sentí una sensación curiosa.
Mi mala ni buena.
Mientras subia hacia mi casa , comenzó a llover.
Abrí el paraguas para resguardarme.
Pero aun así me mojaba.
Mi cabeza estaba cubierta , pero mis pies semidesnudos no.
Las sandalias y los bajos de mis pantalones se iban mojando cada vez más.
Cuanto más me apuraba y corría era peor.
Mis píes más se mojaban por las salpicaduras de los charcos y más arrastraba mi pantalón.
Las sandalias se resvalaban de mis píes y todo cada vez era más incomodo.
La sensación se iba haciendo cada vez más desagradable.
Pendiente del paraguas para que mi cabeza continuase seca y a la vez queriendo que lo único que cubría mis pies no se perdiese.Aunque lo único que hacía era molestarme.
En un momento de silencio interior , me deje llevar.
Y me dije: -¡QUE TIENE DE MALO MOJARME!
Porque única situiación absurda y ridícula es esta , que estoy viviendo.-
Cerré mi paraguas, me descalcé y no sólo seguí caminando , no sólo daba pasos.
Por que ahora a cada paso , sentía nuevas sensaciones y me resultaron...¡tan agradables!
Quise palpar el suelo mojado con la planta de
mis píes y quise que las gotas recorriesen mi cara.
Ahora si que nada me estorbaba.
Analicé ,con cada uno de mis sentidos : saboreé , olí , toqué , oí y vi.
Y en ese mismo instante me sentí la mujer más libre del mundo.
Ahí mojada, descalza , sólo sintiendo.
Para que más!!

Anabel dijo
Me gustaron tus dos publicaciones, no se muy bien el funcionamiento de esto, pero intentare leer lo q publicas, pq me siento reflejada. Un saludo.
12 Julio 2006 | 11:56 PM